Empiezo este relato como la frase que me dio la oportunidad de conocer a una muchacha y todas sus aptitudes sexuales.
Después de haber terminado con Luz Elena, una relación de 3 meses de duración, empecé a salir con su mejor amiga, una compañera de trabajo, llamada Paula, una muchacha con un culo enorme y delicioso, con un par de tetas que resaltan a la vista, tiene 18 años. Comenzaron las invitaciones a salir, al cine a tomar un café, etc. todo los artificios para enamorarla. Éstos dieron resultados y después de algunas semanas de enamoramiento me arreglé con ella.
Supongo que ella se arregló conmigo para olvidar a su ex, con el que estuvo 1 año y medio, después de una semana de enamorados empezaron los besos apasionados y las citas en mi casa cuando no había nadie. Pasó un mes, en el cual le regale muchas cosas, entre las cuales están flores, cadenas de oro y muchas cosas más.
Fue un día sábado que la invité a salir, fuimos a tomar un café, y llamé a mi casa por que me había olvidado mi chaqueta, en ese momento me di cuenta que no había nadie en mi casa y la llevé ahí. Entramos a mi casa y la empecé a besar todo el cuello y llegué a sus pechos, que estaban hermosos, mi mano empezó a navegar por todo su cuerpo y ella solo respondía con besos aún más apasionados, en ese momento paró todo y me sacó la polera que llevaba puesta, mis manos subieron desde su estómago hasta sus pechos y descubrieron sus pezones duros, eso fue algo que me excitó más y decidí llevar mis manos hasta su cosita, desabroché su pantalón y cuando estaba a punto de cogérmela sonó el teléfono, eso fue el fin de esa noche, pero sabía que solo era el inicio.
Ella siempre me decía que era virgen y que iba a entregar su virginidad a un hombre honesto, y que ella esperaría a que llegara el hombre de su vida y para toda la vida. Pasadas las 2 semanas desde esa noche un martes después de trabajar la invité a cenar, cuando llegamos al lugar donde íbamos a cenar le dije que estaba muy cansado y que no tenía hambre le pregunté si le importaba, ella contestó que no, y me preguntó:
- ¿Qué quieres hacer?
Le respondí que estaba muy cansado y que ella decidiera, pasaron unos minutos y ella solo decía que quería estar conmigo y que no le importaba donde íbamos, fue cuando me animé y le dije:
- Que te parece si vamos a un lugar más cómodo, donde podamos echarnos y tomar un vino.
Ella se dio cuenta de mi intención pero así me preguntó:
- ¿Adónde?
Le respondí directamente y sin rodeos:
- A un motel, pero solo para descansar y estar juntos.
Ella aceptó y tomamos un taxi, llegamos a un motel llamada EL PARAÍSO, este es un motel muy conocido en La Paz (ciudad donde vivo), cada habitación está ambientada muy bien preparada y cada una tiene jacuzzi y un jardín interno. Entramos a la habitación, me saqué los zapatos y me eché en la cama, fue cuando le pedí que se acercara y comenzaron los besos, cada beso era más apasionado que el anterior mis manos tocaban sus pechos y sus duros pezones, ella empezó a mugir de excitación y mi mano empezó a tocar su chochita que estaba toda mojada, era delicioso meter mi mano por todo su cuerpo.
Empecé a desvestirla y se quedo con sus pechos a mi vista, empecé a chupar sus pezones y ella empezó a gritar, sus manos me desvestían poco a poco y llegaron a mi miembro que esta duro listo para entrar en su vaginita. Ella me desvistió completamente y ella también se quedó desnuda, fue cuando sus manos empezaron a masturbarme, mi mano no paraba de tocarle el clítoris, en ese momento decidí tirármela como nunca, me coloqué entre sus piernas, ella ayudó muchísimo porque abrió sus piernas y me pidió que me la tire. Mi miembro penetro lentamente y ella no paraba de mugir y gritar:
MÁS……MAAAAAS……MASSSSS
Mientras que yo le chupaba los pezones y metía mis dedos en su culo, los gritos se tornaron mucho más fuertes, hasta que tuvimos nuestro primer orgasmo. En ese momento me di cuenta que ella era virgen, me dijo que me amaba y que le gustó mucho, me pidió que lo volviera a hacer, pasaron unos minutos y mi dedo empezó a jugar con su clítoris, mi dedo entraba y salía de su vagina, mientras ella me masturbaba, empezó a jugar y mordía mi pene entonces yo no pude más y la bañé en semen, ella lo empezó a tomar y me dijo que estaba muy rico, ella no paraba de arañarme la espalda y me metía las uñas por todo mi cuerpo, entonces me puse en posición de 69 y empecé a besar su cochita que estaba toda húmeda y caliente mientras ella chupeteaba mi miembro. Mientras besaba su chochita metía mi dedo en su culo y ella gritaba como nunca, Pasó un tiempo y me tiré de nuevo, la puse de 4 y tuvimos relaciones anales por mas de 20 minutos, hasta que me pidió que me la tire por adelante por que ya le dolía mucho el culo. Después de 4 polvos estaba muerto pero ella me pedía más y más.
Todas las semanas repetimos esta ceremonia, ella sigue siendo mi chica pero ahora yo estoy con otra que le estoy enseñando lo hermoso que es tener sexo. (eso será otra historia).
Este es un tributo a Paula Ballón aunque se que nunca leerás esto, tú fuiste la mejor mujer que me cogí.
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